Hecho por un solo par de manos



“Nací pescando en Cuba, en ríos turbios y con fusiles pequeños. Allí aprendí a buscarme la vida bajo el agua. Hoy sigo la misma esencia: mar, madera, manos y pasión.”
Mi pasión por la pesca nació en Cuba, pescando en ríos de aguas turbias con pequeños fusiles hechos para salir adelante. Con los años, aquella afición se convirtió en una forma de vida y en el gusto por fabricar mis propios fusiles, de manera artesanal, con mis manos y respetando siempre la esencia de la pesca tradicional.
Años después, ya asentado en Canarias, con familia y con esa misma vena de artesano, fabricó un fusil en su taller y se lo regaló a un amigo. Después llegaron los primeros encargos. Poco a poco, lo que empezó como una afición se convirtió en una forma de vida.
Hoy cada Rocco se corta, talla, lija, pinta y monta en su propio taller en Canarias, y él mismo lo prueba en el mar. No hay dos iguales.
Carlos
¿Por qué Rocco?
Rocco Spearguns lleva el nombre de su mejor amigo: su perro Rocco, que le acompaña en muchas de sus jornadas de pesca. El nombre resume lo que debe ser cada fusil que sale del taller: fiel, de confianza y hecho con cariño.
Alta calidad, artesanía, precisión y creatividad: eso es Rocco Spearguns.